Muerte en el Páramo

En una fría tarde de Marzo, de un Marzo lluvioso en la Sierra de Santo Domingo, en mi habitación de la posada Las Morochas en el pueblo de Santo Domingo de Guzmán en el estado Mérida, me encuentro tratando de escribir estas líneas sin saber por dónde comenzar…

Tal vez el hambre y el estado de desnutrición en que me encuentro me impiden concentrarme en lo que realmente deseo expresar…

Realmente no le veo ningún sentido a seguir en esta miserable vida en que se ha convertido mi existencia, estoy cansado del dolor, del hambre, de la soledad, de estar encerrado en una habitación, del frío que tengo calado en mis huesos, en fin cansado de vivir muriendo poco a poco.

No existe ninguna razón para seguir en este mundo y en cambio sí encuentro muchas razones de peso para al menos morir con “dignidad” y conseguir mi descanso eterno…

Me declaro un Católico creyente y es precisamente mi respeto y temor a Dios lo que me han impedido tomar una decisión expedita para solucionar mis penurias, es por eso que cada noche le imploro a Dios que me deje “dormido” para siempre, que no deseo volver a despertar, le imploro al alma de mi querida Mamá que me venga a buscar para reunirme con ella nuevamente.

Todos estas súplicas parecen no haber surtido efecto alguno, ya que mi suplicio continúa y aún sigo en este mundo, pienso que tal vez Dios ha dejado en mis manos la solución a mis problemas y que sea yo quién tome una decisión sobre mi paupérrima existencia.

Quisiera convertirme en un pajarito, en un cristofué para volar muy lejos, sin rumbo fijo, tal vez volar hacia un destino soleado donde pueda estar tranquilo y en paz, sin hambre y sin dolor… pero sé que eso no es posible, así que debo tomar otra iniciativa diferente a mis súplicas y a mis fantasiosas ideas de reencarnación en vida si deseo ponerle fin a mi sufrimiento y a mis angustias.

Después de tanto esperar a que tal vez sucediera un milagro que pudiese cambiar mi situación, de pedirle a Dios perdón por todos mis pecados, luego de disculparme con todos aquellos a quienes pude haber ofendido o agraviado con mi actuar y mi proceder, he tomado un decisión y solo falta buscar el lugar y el momento adecuado para consumar mi partida de esta maldita existencia. Ya tengo la soga lista, tengo la determinación de tomar esta vía rápida o fast track para ponerle fin a mi vida…

Quiero que sepan que no fue fácil hacerlo de esta manera, pues siempre confié que primero llegaría una muerte natural o tal vez producto de mi precaria condición de salud, incluso dejé de tomar mi tratamiento para ver si de esta manera aceleraba el proceso de deterioro y me llegaba el tan ansiado final, el dejar de comer no fue una decisión mía, sino más bien algo impuesto por mi falta de recursos económicos para comprar comida, ya que me quedé sin un centavo, tengo varios días sin comer nada…

El morir para mí será como un descanso, un refugio a todas mis penas y desdichas, será encontrar esa ansiada paz que no pude tener en vida.

Estoy seguro que no dejo nada pendiente, salvo algunas pequeñas deudas que no cancelé.

Debo confesar que estuve a punto de pedirle ayuda a algún familiar o algún amigo pero no tuve la fortaleza para hacerlo, solamente lo hice con mi Padre quién como siempre me brindó su incondicional ayuda económica durante toda mi vida y muy especialmente en mis años de enfermedad y desempleo, así que decidí que no debía seguir acudiendo a él como mi única tabla de salvación. Pensé en plantearle ir a su casa a pasar unos días pero después no me pareció una buena idea y que además con eso no solucionaría mi problema y que solo me convertiría en una molestia para su vida y para su familia, algo que él realmente no se merece a estas alturas de su larga vida.

El estar sin dinero para comer ni tampoco para pagar la pensión donde estaba viviendo fue determinante para tomar esta decisión ya que agoté todos los recursos para conseguir algún trabajo, lo cual no es nada fácil para un hombre de casi 60 años, enfermo y sin fuerza ni siquiera para poder caminar.

Realicé varios trabajos “a destajo” a finales del año pasado, de vigilante, de chofer, de recepcionista, pero eran solo por temporadas y lo que ganaba escasamente me alcanzaba para medio comer y era más el efecto terapéutico de sentirme “útil” o productivo lo que me impulsaba a seguir trabajando en labores que nada tenían que ver con mi formación y con mi desempeño profesional, y que usualmente eran mal remunerados.

Siempre tuve muy claro que yo venía a encontrarme con la muerte en estos parajes andinos e incluso cuando algunas personas me preguntaban con insistencia que hacía yo por estos lados yo les respondía que había venido a morirme entre estas montañas…

Ya han transcurrido casi 30 meses desde mi salida de mi querido terruño caraqueño, ya se me agotó la reserva económica que tenía para afrontar mis últimos días, vendí mi carro, moto y todas aquellas cosas que me permitieron sobrevivir todos estos meses, pero ya no tengo nada que pueda vender y tampoco tengo ganas de seguir en esta constante angustia en que se ha convertido mi existencia. Solo me queda decir:

HASTA NUNCA JAMÁS

Lo que debió ser y no fue…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

INVENTANDO EN CASA

COCINO EN CASA Y ESCRIBO EN UN BLOG.

La casa del Padre

Alcanzando a una generación lejos del Padre (Lucas 15:17)

Compartiendo Luz con Sol

Esoterismo y Espiritualidad

Franchesca Neris

CRECIMIENTO PERSONAL

Güstav Rc'mor

"Porque las palabras deben escribirse cuando se sienten"

La República Simple

Minimalismo aplicado a la vida.

Greta Vega

Escribir para inspirar

RAMYA KCVS

Humanity

POSI+HIVO

By R. D.

Alescritor

Relatos cortos y proyectos de escritor

La libreta de Nani

Todas las historias son mías pero no todas son mi historia

¡Bienvenid@s!

Blog personal para compartir contenido en temas sobre desarrollo personal, educación y libros☕💻📑📚🔖✨…

John Aranda

Blog de literatura, música, poesía y filosofía.

A %d blogueros les gusta esto: